Podría hacer un post acerca de la belleza de los parques y jardines de Tokyo, de las construcciones típicas japonesas, sobre la cantidad de gente en la calle y el subte, acerca del orden impresionante de la ciudad, los diseños de las tapas de las alcantarillas o mismo de los locales de candys llamativos que existen... pero son cosas que ya se saben. Así que decidí hacer un top 10 de las cosas que más me llamaron la atención de esta ciudad en los 3 primeros días que pasamos, acompañadas por una prueba fotográfica (?):
1 dic 2018
28 nov 2018
Ser ¿famoso? en Yogyakarta
Domingo a la mañana. Habíamos llegado la noche anterior, así que decidimos ir a recorrer los principales atractivos, más allá de los dos mega templos que hay a unos km. Empezamos por "El Palacio del Sultán". No podemos decir qué era ni cómo estuvo.
Meta foto, firma, y entrevista.
9 am compramos los tickets y entramos. Aún no habíamos visto ni a un turista occidental. Había cientos de chicos locales de entre 10 y 15 años con uniformes de colegio (raro, era domingo). Notamos que empiezan a mirarnos como si fuésemos seres extraños, a hablarse entre ellos, a señalarnos.
Entramos en la primera de las salas donde se suponía iba a estar lo que íbamos a ver, y a los 10 segundos un grupo de chicas se nos acerca y nos hacen las siguientes 5 preguntas, que son las que oiríamos por el resto del día -literal-:
25 nov 2018
2x1: Bromo (volcán) más Probolinggo (mafia)
Objetivo: ver el amanecer desde un punto panorámico increíble, caminar por un "mar de arena" (restos de lava) y subir hasta el cráter de un volcán en actividad, cuya última erupción fue hace solo 2 años.
Para eso nos tuvimos que despetar 1.50 am y abrigarnos para salir, porque si bien hace 40° durante el día, nos advirtieron que de madrugada y a 2.500 metros íbamos a tener frío. Cierto. Subimos a la mini van con la pareja de alemanes que habíamos conocido la noche anterior, y a las 4 am empezamos el primer trekking para ver el amanecer y el volcán. Trekking cansador y peligroso, donde había que pasar por lugares como estos:
Para cruzar había que agarrarse del cable y 'saltar' el agujero que daba al precipicio.
21 nov 2018
Islas Gili: el paraíso de Lombok
Armando el itinerario de viaje, encontramos que a un par de horas en ferry desde Bali se encuentran las tres pequeñas islas del post anterior. Primer dilema, cuál elegir. La "descripción" suele ser:
- Gili Trawangan: la isla más grande y con más fiesta
- Gili Meno: la isla más pequeña y con ambiente muy tranquilo... "para la Luna de Miel".
- Gili Air: la isla intermedia, con ambiente mochilero y de parejas que buscan relax.
Con esta información, decidimos pasar 5 días en Gili Air, y desde ahí conocer las dos restantes.
Cómo no nos íbamos a enamorar de este bungalow que da al mar.
Pero los planes cambiaron.
17 nov 2018
Los costos del paraíso
Tres islas diminutas. Mar transparente. Pequeños barcos de madera que flotan cerca de la costa. Barcitos con resposeras sobre la playa. Bungalows de paja.
Definitivamente, las islas Gili podrían ser el paraíso.
Las tres chiquitas de arriba son las Islas Gili, ubicadas entre Bali -izquierda- y Lombok -derecha-.
Pero para estar en el paraíso se deben vivir algunas situaciones extraordinarias...
- En estas islas no hay policía, se supone que "tienen sus propias normas" y conviven sin ningún problema. Hay una organización comunal que se encarga de los asuntos de la isla y el jefe del pueblo es la autoridad. Muchas veces sus 'castigos' son polémicos, especialmente cuando se trata de aplicárselos a turistas. Es común encontrarse con casos como el de este australiano que fue acusado de robar una bicicleta, y como castigo le prohibieron ingresar a las islas por 10 años y tuvo que dar la vuelta a la isla de esta forma:
13 nov 2018
8 curiosidades de Bali
De nuestros primeros días en Bali, ya podemos distinguir ocho características distintivas de esta isla:
1. Regateo: la regla de oro es jamás pagar más de la mitad de lo que inicialmente proponen. Y pagar la mitad ya es mucho. Se debe pasar por una ardua negociación para comprar algo en una feria, tomar un transporte, o incluso comprar comida callejera. Hay todo una técnica para no salir perdiendo tanto, pero merece un post aparte.
2. Motos: acá también es el transporte más utilizado. No sólo por locales, si no que incluso la mayoría de los turistas las alquilan por el día porque muchas atracciones quedan lejos. Pero la licencia internacional es un MUST pues está lleno de controles policiales.
La bici es para subdesarrollados como nosotros que no trajimos licencia internacional.
3. Precios: todo es barato en Bali. Todo, siempre y cuando se negocie adecuadamente. Algunos ejemplos:
11 nov 2018
Primera Estafa
Viajar por el sudeste asiático tiene sus riesgos. Aunque es posible prevenir algunos, nunca se va a evitar ser víctima de una ESTAFA.
Nosotros sufrimos una en el primer día en el sudeste. Precisamente en Bali, al cambiar dólares por la moneda local. Habiendo caminado lo suficiente por Kuta, decidimos volver a uno de los lugares que ofrecían el mejor cambio que habíamos visto hasta ese momento.
Entramos al lugar, pedimos cambiar USD 100, y el señor nos muestra en la calculadora el importe correcto (1.509.900). Nos da el primer millón para que lo chequeemos (20 billetes). Todo perfecto, lo apoyamos en el mostrador. Luego el otro medio millón. Mientras lo contábamos, él agarra el primer millón para contarlo de nuevo, y nos pide cambio para darnos el saldo (9.900). Busco en mi billetera, le doy y él agrega un billete al pilón -que se supone ya era la suma del primer millón y del otro medio-.
Nos agradece sonriente. Hasta nos hace “chocar los 5”. Salimos felices, pensando en el buen negocio que hicimos (porque era un cambio bueno comparando con el aeropuerto y lo que habíamos visto, aunque luego encontramos uno más alejado que era incluso mejor).
10 nov 2018
Segunda Parte
Aunque las segundas partes nunca sean buenas (?), el blog se reabre después de casi 6 años para contar algunas de las experiencias que nos tocará vivir en el presente viaje, que comenzó a principios de noviembre y veremos cuándo y dónde termina. Después del año de trabajo en Australia y las experiencias que me estoy olvidando por no haberlas escrito, procuraré que no pase lo mismo con este viaje.
Una vez más, el blog va a contar anécdotas. Curiosidades. Experiencias. Pensamientos.
El primero de los trabajos hechos en Sydney
Si bien hace casi una semana que salimos de Buenos Aires, en este primer post vale resaltar dos “altercados” que tuvimos para llegar:
4 dic 2012
Colorín colorado
Creo que fue el domingo a la tarde, mientras saludaba a la chica de Nueva Zelanda porque se fue antes para tomarse el tren, que caí en que esto ya se terminaba. ¿Por qué? Porque esta vez fui yo el que dije 'have a nice trip', 'take care of yourself', 'enjoy your days', y ese tipo de cosas (traducciones: buen viaje, cuidate, disfrutá). Y ella solo respondió 'have a nice flight back to home' (buen viaje de vuelta). Acostumbrado a que todos me digan lo que esta vez yo dije, fue como un balde de agua fría. Los roles se invirtieron.
Después de 'caer', tuve una extraña sensación: a contrario de lo que muchos piensan, no sentí tristeza ni nada parecido por la vuelta a casa. Tal vez algo de melancolía, pero no mucho más. Las ganas de volver son mayores que las de quedarme, sin duda alguna. Sé que va a ser duro ver fotos y estados de mis nuevos contactos de Facebook recorriendo el continente mientras yo esté en la rutina de BA. Pero lo voy a ver con la satisfacción de haber estado ahí, de haberlo podido hacer. Como dije en algún otro post, ya viví lo que quería vivir en este viaje. Y tal vez más de lo que pretendía también. Ahora es tiempo de volver.
Antes que nada quiero aclarar que, como se imaginarán, este es el último post del blog. Fue creado exclusivamente para relatar experiencias de estos cuatromesesypico. A pesar que todavía tengo pendiente la vuelta a casa, decidí terminarlo como lo empecé: en tierras europeas.
Después de 'caer', tuve una extraña sensación: a contrario de lo que muchos piensan, no sentí tristeza ni nada parecido por la vuelta a casa. Tal vez algo de melancolía, pero no mucho más. Las ganas de volver son mayores que las de quedarme, sin duda alguna. Sé que va a ser duro ver fotos y estados de mis nuevos contactos de Facebook recorriendo el continente mientras yo esté en la rutina de BA. Pero lo voy a ver con la satisfacción de haber estado ahí, de haberlo podido hacer. Como dije en algún otro post, ya viví lo que quería vivir en este viaje. Y tal vez más de lo que pretendía también. Ahora es tiempo de volver.
'Dentro de veinte años vas a estar más desilusionado por las cosas que no hiciste que por las que hiciste (...). Explorá. Soñá. Descubrí'.
Antes que nada quiero aclarar que, como se imaginarán, este es el último post del blog. Fue creado exclusivamente para relatar experiencias de estos cuatromesesypico. A pesar que todavía tengo pendiente la vuelta a casa, decidí terminarlo como lo empecé: en tierras europeas.
2 dic 2012
Plastic City
Ya en los veinte minutos que tuve que caminar desde la estación de tren hasta el hostel me di cuenta lo que es Milán: un gran negocio.
A contramano del resto del país y de la mayoría de los países en los que estuve, la cantidad de gente (local) que compra y compra y compra es increíble. En todos lados hay negocios. En todos lados hay compradores. Y no son turistas.
Al menos este local era simpático. Pero todos con esta temática: boom consumidor.
Como se imaginarán, no es una de las ciudades que más me gustó ni mucho menos. No solo por la cantidad de estos negocios (generalmente primerísimas marcas), si no porque solo se trata de ellos. Está bien que finalmente encontré algunos lugares 'distintos', como parques muy pero muy bellos, pero nada que la distinga de otras ciudades. Además, pareciera que todo está hecho para demostrarse 'distintos' a las otras partes de Italia. O, al menos, para mostrarse como un país 'del norte' más. Me animo a decir que, junto Bruselas y Ámsterdam, Milán es la ciudad más parecida a lo que vi de Suiza. Parece lógico mezclar Suiza con Bélgica y Holanda, aunque no con Italia. Pero hablo de Milán, no de Italia.
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